XLI
Tu eras el huracán, y yo la alta
torre que desafía su poder
¡tenias que estrellarte o abatirme!...
¡No pudo ser!
Tu eras el Océano, y to la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén:
¡tenias que romperte o que arrancarme!...
¡No pudo ser!
Hermosa tu, y yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!
Gustavo Adolfo Bécquer
Esta rima es grandiosa porque nos hace viajar por un momento al pasado donde tenemos a alguien que amamos con todo nuestro corazón y que hasta el día de hoy seguimos queriendo pero desgraciadamente nuestro amor con el no pudo prosperar y cada uno de nosotros seguimos nuestro camino; creo que en fondo nunca podremos olvidar a alguien solo aprendemos a vivir sin el.
Pero debemos tener en claro que esa persona siempre va ser parte de nuestra vida porque ha dejado un recuerdo muy grande en nuestro corazón.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario